Quienes somos

Barrios altos de Bilbao

Así se denominaron antiguamente a los barrios de Zabala, Bilbao La Vieja y San Francisco, refiriéndose a la altura en la que se encontraban con respecto al Casco Viejo.

Desde sus comienzos hasta la actualidad estos barrios se debaten entre la pobreza y la riqueza, casi desde cualquier perspectiva imaginable. Por un lado, sufrimos el más alto riesgo de exclusión social de Euskadi, según informes emitidos por el Gobierno Vasco, además de contar con un promedio de vida de 10 años menos comparado con las vecinas y vecinos de otros barrios de Bilbao. Por otro lado, una gran variedad de habitantes y colectivos trabajamos -de una u otra manera- por y para estos barrios, enriqueciendo el día a día con múltiples iniciativas, como múltiples y diversas somos las personas que transitamos y vivimos en ellos.

En diferentes momentos ha habido planes institucio-nales que apenas han hecho mella en nuestras vidas, beneficiando más a personas venidas de otras zonas de Bilbao y de Bizkaia.

La exclusión social viene de la mano de la pobreza, paro, precariedad, violencias, racismo, sinhogarismo, urbanismo negativo, indigencia, mendicidad, vivien-das deficientes, falta de tiempos y espacios lúdicos… Todas estas situaciones y vivencias se agravan mucho más si quienes las experimentamos somos nosotras, las mujeres.

La riqueza recae en asuntos relacionados con la di-versidad de las culturas, lenguas, gastronomías, edades, cuerpos, vivencias, sexualidades, calles, comer-cios, cafeterías, centros, colectivos, solidaridades, voluntariados, formas de vivir las calles… Todo lo que nos aporta y nos hace crecer, también como mujeres.

Uno de los colectivos que luchamos por enriquecer y mejorar las condiciones de vida de las mujeres de estos barrios y, por ende, de los barrios en general es Galtzagorri.

Galtzagorri

Colectivo de mujeres de Zabala, San Francisco y Bil-bao La Vieja, que desde una visión feminista lucha para conseguir un equilibrio social, económico y po-lítico que permita cambiar este sistema y las formas de vida actualmente existentes, haciendo del mundo (o los mundos) un espacio sostenible. El actual mo-delo dominante genera múltiples discriminaciones y violencias. En estos barrios las mujeres sufrimos muy intensamente esas discriminaciones y violencias, por eso Galtzagorri pone su foco de atención en esta rea-lidad local.

Este colectivo está formado por mujeres que iniciamos la lucha en nuestros espacios y calles allá por el año 1992, trabajando en varios frentes y ejerciendo distintos roles a la vez, de madres, hijas, parejas, cuidados, casas, sociedad, calles, colectivos, empresas…, lo cual nos llevó al agotamiento aproximadamente en el 2006. Hicimos un parón hasta mediados del 2015, salvo por alguna actividad en momentos puntuales, reactivando el colectivo con el objetivo de combatir las múltiples opresiones que, de manera especialmente intensa, vivíamos las mujeres en estos territorios.

Somos diversas en edades, lugares de pro-cedencia, trabajos, economías, creencias, historias de vidas…, y entre todas y mu-chas más, a las que consultamos en dife-rentes jornadas recabando información, creamos y creemos en un proyecto que no solo mejorará la vida de las mujeres de Los Barrios altos, sino la de todas las personas que habitamos en estas zonas y más allá.

Este proyecto se llama Koloretxe. Este pro-yecto es la Casa de las mujeres de Los Ba-rrios altos y más allá.

Koloretxe

Esta Casa es una herramienta para trans-formar estas situaciones desfavorecedoras y de violencias para las mujeres, convir-tiéndose para nosotras (mujeres diversas) en un espacio-tiempo propio de encuentro y reconocimiento, de ayuda y sanación, de resistencia, de transformación y empodera-miento, de participación y reivindicación, de decolonización y crecimiento.

La construiremos entre todas, siendo un lugar agradable, acogedor, diverso, alegre…, con puertas, ventanas y puentes abiertos hacia lo colaborativo, lo solidario. No excluirá a nadie. “Un solete en medio de los barrios”.

Para cubrir la gran cantidad de necesidades detecta-das, el sitio también ha de ser grande, digno, accesi-ble y céntrico. Cogestionado con el Ayuntamiento de Bilbao y la participación social y laboral activa de los colectivos y gentes de estos territorios.

Pensamos que el edificio Bastida en la Plaza de la Cantera (Harrobia-San Francisco), antiguo dispen-sario médico para las prostitutas que contribuyeron además económicamente a su creación, podría ser un buen espacio. El motivo de su construcción fue que soldados y miembros masculinos de distintos de-partamentos oficiales caían gravemente enfermos e incluso fallecían por causa de las enfermedades de transmisión sexual y como no se usaban medios de prevención, decidieron controlar a las trabajadoras del sexo. Por este motivo el edificio podría conver-tirse en un elemento de reparación hacia las mujeres y cumpliría todos los requisitos para convertirse en Koloretxe.

En los últimos tiempos, estamos compartiendo y co-municando este proyecto con los distintos colectivos y habitantes, tanto de la propia zona como fuera de ella, también con los grupos feministas, para que en-tre todas y todos trabajemos de manera conjunta lo-grando nuestro deseo y necesidad. Al mismo tiempo que hablamos con diferentes instituciones y grupos políticos, la mayoría dando el visto bueno a la Casa y algunos con todo su apoyo. También consideramos que es fundamental el contacto con los medios de comunicación, en todas sus variantes, para que más allá de nuestros barrios se hagan eco de la situación en que estamos las mujeres y las necesidades que te-nemos de conseguir la Casa de las mujeres de Los Barrios altos de Bilbao.